Prepara tu casa para venta

Conseguir vender una casa no es tarea fácil, pero si seguimos una serie de consejos, nos facilitará mucho la labor,

  1. Mantén la casa en orden y limpia: antes de enseñar la casa a un comprador hay que hacer una limpieza y una ordenación de los elementos. Una casa desordenada no invita a soñar con que vivimos en ella (al revés, nos recordará que hay mucho que limpiar y que es difícil de mantener ordenada). En el mejor de los casos, pinta la casa de un color neutro para que parezca más nueva.

 

  1. Despersonaliza la casa: elimina los retratos familiares, las fotos de los niños y cualquier elemento que recuerde que es propiedad de otra persona. El objetivo último es conseguir que el comprador vea la casa como “su futura casa”. Deja los marcos y porta retratos pero coloca imágenes impersonales.

 

  1. Pon ropa limpia en los cuartos de baño: parece mentira pero si consigues que cada habitación parezca salida de una revista de decoración podrás vender más rápidamente la casa. Si está habitada es más complicado pero si se trata de una casa deshabitada puedes colocar un felpudo nuevo, unas toallas a juego con la alfombra del baño, unos cojines en la cama…

 

  1. Ordena los armarios: un elemento fundamental de cualquier casa es el espacio de almacenaje. Si no eres capaz de mantener los armarios ordenados no darán la sensación de ser útiles. Parecerán pequeños y poco atractivos. Si están vacíos tampoco dan la sensación de amplitud ni de ser suficientes. Si la casa está deshabitada puedes comprar algo de ropa para colocarla en las perchas, algo de ropa interior y camisetas y simular que los armarios están en pleno uso.

 

  1. Crea un olor agradable para tu casa: la mayoría de las casas tienen un olor característico que lo da la actividad de sus inquilinos. Si hay olores desagradables será imposible vender la casa. Intenta eliminar los olores fuertes y deja un ligero aroma a flores o a una fragancia muy suave. El aroma de un bizcocho recién hecho es muy atractivo.

 

  1. Deja mensajes de complicidad a tu cliente: por último, puedes dejar mensajes de complicidad a tu comprador o puedes decírselo tú mismo. Hay frases como “aquí puedes poner tus zapatillas de casa”, “en este marco puedes colocar la foto de tu hijo” o “¿te imaginas cenando tranquilamente en esta terraza con tu marido?”; todos esto mensajes refuerzan la idea de que esa casa puede ser realmente suya.